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martes, 5 de febrero de 2019

Sudadera asimétrica

Hola chic@s! ¿Cómo llevais el frío? Yo soñando ya con la primavera, la verdad. Al menos para poder sacar fotos decentes de exterior. Y eso que aquí el temporal no se ha sentido en casi nada. 

Hoy os traigo otra de esas prendas de éxito en mi casa. Una sudadera a la que me hija le ha cogido cariño y que se pone cada vez que la ve disponible. He perdido de la cuenta de las veces que la he lavado desde que la confeccioné hace unas semanas. 
Se trata de una sudadera de la revista Ottobre 4/2018. Es sudadera de corte estrecho y recto, con capucha cruzada terminada en pico y con un corte en diagonal que le da un toque original. Según parece la sudadera es de niño, pero yo creo que la mayoria de los patrones de sudaderas, chándales y camisetas de la Ottobre son unisex. Y si no , como muestra un botón. 

La sudadera no tiene mayor complicación. Está cosida con la rellamadora, aunque le he pasado un  pespunte de la máquina de coser en algunas costuras a modo de refuerzo. La verdad es que nunca se me ha abierto una costura con la remalladora, pero como los niños no paran de moverse, mejor asegurar. La tela estampada va superpuesta a la tela de sudadera. No viene así en las instrucciones, pero las telas tienen diferentes grosores y me parecía que la estampada era demasiado fina para ponerla tal cual. Así que parte delantera va con doble tela.


 Lo llamativo de la prenda está en la tela. Hace casi cuatro años compre un retal precioso de tela de punto Lillestoff en la tienda que mi amiga Oiane tenía por aquel entonces en Bilbao.  La tela me enamoró, pero entre que yo por aquel entonces apenas cosía punto y mi peque tenía poco más de tres años ( y el precio tampoco era lo que se dice barato),  sólo me traje medio metro. 
Peeeeero, por unas cosas y otras se fue quedando guardada hasta que llegó un momento en que con medio metro no les podía coser nada a las niñas. Pensé dejarla para hacer un regalo para algún bebé, pero no se dió el caso. 
Sin embargo, a principios de enero encontré en Julián López un punto roma-sudadera fina en un tono azulón que le iba perfectamente a la tela que tenía en casa. En mi cabeza la combinación era perfecta, pero al llegar a casa y comprobar que realmente era así, no sabéis el subidón que me dió. 



Al principio temí que mi hija la encontrase demasiado infantil, pero lo cierto es que le encantó nada más la vió y que me ha pedido que le haga más sudaderas de este tipo. Lo cierto es que el punto se cose rápido y en una tarde puedes tener la prenda lista. Así que no tendré más remedio que ponerme a ello. 


Me vais a perdornar la mala foto  y la suciedad de los pantalones de montar, pero es la único foto que tengo de exterior y quería que viéseis lo bonito y sólidos que son los colores. A mí es una prenda que me enamora, la verdad. 
Lo dicho, a ver si templan un poco las temperaturas que ya hay ganas de primavera. 
Un besote

PATRÓN: Sudadera número 22 de la Ottobre 4/2018
TALLAS: 128-170 ( yo hice la 134 con el largo de la 140)
TELA: Punto roma azulón de Julián López y punto de camiseta Lillestoff
DIFICULTAD: Fácil para personas con experiencia en coser punto

Enlazo con el blog de Fans de Ottobre Desing
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miércoles, 30 de enero de 2019

Tres meses de armario cápsula. Mi experiencia.

Hola chic@s! Si recordais, a principios de septiembre, escribí en este blog una serie de entradas dedicadas a la idea de crear un armario cápsula para niños. Podéis ver esas entradas aquí, aquí y aquí. 
Pues bien, pasado los tres meses de otoño, hoy vengo a contaros mi experiencia con este tipo de armarios y la conclusión que he sacado.
Primero os pongo un poco en antecedentes:
1. Cuando realicé el cambio de armarios de verano a otoño-invierno, me dí cuenta de que Elena, la pequeña, podía aprovechar muchísima ropa que ya no le servía a la mayor. Además mi hermana me pasó una bolsa enorme de ropa que mi sobrina también había dejado en buenas condiciones y que era una pena dejar guardada hasta que su hija pequeña la pudiera usar (se llevan cinco años de diferencia). Así que cuando ví la cantidad de ropa con la que me junté, decidí posponer el tema de la cápsula para su armario y aprovechar todo lo que habíamos podido reciclar. 
En cuanto a las costuras, para mi peque sólo cosí un pantalón cargo, una chaqueta de forro polar, y un vestido de punto como parte de un reto de costura al que no pude decir que no. Pero lo cierto es que no me hubiera hecho falta coserle nada de nada. De hecho ni para Navidad le cosí algo especial. Aprovechó el Laure Dress que le cosí a la hermana el año pasado.

Acumulación de pantalones, propios y heredados. Todo lo contrario a la idea de la cápsula. Eso sí, probando el doblado de ropa del método Konmary

2. En cuanto a la mayor me encontré con que había crecido bastante y no tenía mucho que aprovechar,  por lo que la situación de su armario era ideal para comenzar con el experimento de la cápsula. 
Asi que empecé comprando lo mínimo indispensable para llenar el armario, sobre todo cosas básicas como camisetas, leggings y ropa para el colegio. 
Y es aquí, precisamente, en la ropa para el cole en la que la idea de la cápsula me empezó a fallar. Al principio iba muy bien, cuando las tardes aún eran largas y el tiempo permitía lavar y secar en cualquier momento. Pero al entrar mediados de noviembre, me dí cuenta de que no daba abasto para lavar, secar y planchar (que levanten  la mano las que procastinan a la hora de planchar ^). Además mi hija iba dejando algunas prendas en casa de los abuelos que recuperaba días más tardes lavadas y planchadas por mi suegra, con lo cual había momentos en los que me faltaban cosas y me entraba el agobio de no tener qué ponerse (supongo que más psicológico que real). A eso hay que añadir que mi hija le hizo ascos a algunas cosas y que no había manera de ponerselas. 
Conclusión: me fui a comprar ropa. Eso sí, ropa para el colegio: leggings, camisetas y alguna sudadera. Chándals le confeccioné dos (aqui y aqui) y algún pantalón suelto más. Procuré comprar pocas prendas y muy funcionales (alguna ganga o capricho cayó, una no es de piedra). Y nos hemos ido apañando bien, aunque hemos superado bastante el número de prendas que me propuse en un principio. 

Mi hija ha usado mucho esta falda. Está hecha con el patrón de la Jupe Miniperle de Ivanne S. Aquí podeis ver mi primera versión.


Donde sí me ha funcionado el tema de la cápsula es en la ropa de vestir. Con un vestido de punto, una falda y un vestido arreglado, he apañado las Navidades, que es la fecha en la que más usamos la ropa arreglada. Eso ha supuesto un considerable ahorro también en medias, zapatos y rebecas, porque procuré que los zapatos fueran neutros y conjuntasen con lo que teníamos. Mi hija además empieza a tener un número considerable (va por el 35) y ya no es tan fácil encontrar cualquier forma o color sin dejarte un pastizal. La era de un zapato para cada modelo creo que ha llegado a su fin, mal que me pese. 

A modo de conclusión os diré:

 

- que la filosofía del armario cápsula me ha servido para mantener a raya el nivel, a veces excesivo y caprichoso, de la ropa que compro. También me ha permitido racionalizar la compra de zapatos y complementos.
- que he reducido mis costuras a aquellas prendas que realmente se usan y se amortizan. En este sentido, he comenzado a coser otro tipo de prendas que hasta hora no eran tan habituales en mi, como sudaderas y chándales.

- que nos ha obligado a ponernos las pilas con el tema de las lavadoras y la plancha (me parece algo positivo, porque a veces la montaña de plancha llegaba al techo).
- que como todo en la vida, los extremos no son buenos y aunque he procurado comprar con cabeza, un número fijo y tan reducido de prendas no fue suficiente para cubrir las demandas de mi hija. A un ritmo de uno o dos conjuntos al día, la ropa que calculé para el colegio y los días de diario fueron insuficientes. Supongo que si tus hijos llevan uniforme este problema se reduce bastante.
- por último, os diré que es cierto que a veces he echado de menos, y la niña también, algo más de variedad. La frase "es que siempre me pongo lo mismo" la he tenido que oir varias veces a lo largo de estas semanas.

Como veis todo tiene sus pros y sus contras. Yo me voy a quedar con lo bueno.
Un besote.
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miércoles, 23 de enero de 2019

Chándal con amor

Hola chic@s! ¿Cómo va esa cuesta de enero?
Hoy os traigo una costura que no es de mis favoritas, pero que debo reconocer que es de las que tenemos ya más que amortizadas. Se trata de un chándal, ni más ni menos. Funcional pero con un toque cuqui, que a mi hija le gusta mucho y que se pone todas las semanas uno de los días en lo que toca educación física. De hecho, este chándal lo cosí hace unos dos meses, pero desde el primer momento ha estado en constante rotación y no había tenido ni tiempo de fotografiarlo. 


Se trata de un chándal básico hecho con patrón de la Ottobre 4/2018. El pantalón es sencillo. Omití los bolsillos para no complicarme demasiado y está íntegramente cosido con la remalladora. Sólo tuve que reducir un poco el tiro porque le hacía una bolsa fea en la entrepierna. Por lo demás en menos de una hora estaba terminado. 


La sudadera es lo que más llama la atención del conjunto. Es una sudadera de manga ranglan dividida en dos, bolsillo canguro y capucha de cuello subido. También de la Ottobre 4/2018, modelo 35. La capucha es lo que más me gustó del patrón, porque tapa la zona del cuello, lo cual viene genial cuando haces ginmasia a primera hora en el patio. Aunque mi Doña Calores se queja de que le molesta y se agobia...
La capucha lleva unos ojetes que me hizo el zapatero para introducir un cordón de ajuste y va forrada con punto gris.



 En cuanto a la tela, se trata de una tela de sudadera fina que compré en una tienda local. Me llamó la astención el estampado de corazones. Aunque no se aprecia en las fotografías, los corazones tienen algo de brillo y eso es un valor añadido que mi hija siempre sabe valorar. A modo de contraste los puños y el bajo de la sudadera van en tela de puño color rosa fucsia que tenía guradada en mi colección de telas. 
Estoy contenta porque parece que poco a poco voy encontrando más telas de punto y de sudadera en mi ciudad. No es que haya una gran variedad, y a veces te tienes que conformar con los colores que hay, pero al menos ya es un avance. Lo que sí me costó encontrar fue un cordón que poner en la capucha. No hubo forma de encontrarlo en rosa fucsia, por lo que me decidí por este cordón multicolor, que creo que contribuye a darle más colorido a la prenda. 


Este es el segundo chándal que le coso este año (el otro aquí) y mi hija está encantada porque los chandales que cose mamá se le ajustan mejor y puede elegir la combinación de telas. La era del punto está entrando en nuestras vidas sin más remedio. No creo que vaya a convertirme al chandalismo pero es cierto que merece la pena coser prendas que se ponen aunque no sean las que nosotras eligiríamos. 
Espero que os haya gustado. 
Un besote. 

PATRÓN: modelos 20 (sin bolsillos) y 35 OTTOBRE 4/2018

TALLAS: 110-152 (pantalón) y 128-152 (sudadera). Yo cosí para las dos piezas la 134 de ancho con el largo de la 140 sin añadir margen de costura. 

TELAS: punto de sudadera de Arias (tienda local) y puño analado de mi alijo de telas.

DIFICULTAD: Intermedia (para quienes tengan manejo en telas de punto y remalladora)
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martes, 15 de enero de 2019

Regalos navideños hechos a mano II

Hola chic@s! Ya estamos a mediados de enero y qué mejor fecha para zanjar ya por fín el tema de las Navidades. Yo no sé a vosotras, pero entre el previo, el durante y la resaca posterior, acabo agotada de Navidades. 
Así que sin más dilación paso a enseñaros el resto de los regalos navideños hechos a mano que he hecho este año. Casi todo lo habéis visto por Instagram, pero como siempre digo, me gusta dejar constancia en el blog para el día de mañana. 

Lo primero que cosí fue un disfraz de princesa para mi sobrina de cuatro años. Mi sobri está en la edad de las princesas, maquillaje y brillo. Y aunque tiene muchos disfraces, yo sabía que uno así especial le iba a encantar. No es de ninguna princesa en concreto. Cogí las telas apropiadas que tenía en casa y restos de otros trabajos y confeccioné este modelo, tomando como base el patrón básico del libro Building Block Dress que ya tengo más que amortizado. 


Com os digo, todos lo materiales los tenía en casa. La cinta plisada era sobrante de un traje de flamenca que se hizo mi hermana, la tela de brillo sobró de unos trajes de Elsa que les hice a las niñas (aqui) y la azul venía con un lote de telas que me habían regalado. Es un modelo fácil de confeccionar que no me llevó demasiado tiempo, aunque la tela azul deshilachaba un poco y tuve que tener mucho cuidado a la hora de sobrehilar todo. 


La foto es pésima... ya os he contado que mi hermana de fotógrafa se muere de hambre, pero os podeis hacer una idea. Le queda como un guante, lo cual es un alivio teniendo en cuenta que no he tenido a la niña para medir ni probar. La diadema y los tacones también los he tuneado yo con algo de goma eva y lazos. 

Además para mi sobrina pequeña hice un bolsito para llevar a la muñeca. La bolsa está también confeccionada con telas sobrantes de otro proyecto (aquí). La muñeca también es reciclada. Era de mi hija mayor y estaba nueva. Llevaba tiempo olvidada en un altillo y decidí darle una nueva vida. A veces nos liamos a comprar sin sentido y acumulamos cosas que no usamos. Es una pena, la verdad.


La bolsa son dos rectangulos de tela y las asas, forradas y  acolchadas con un trozo de sábana de pirineo vieja. La braga-soporte está hecho a ojo, colocando la muñeca encima. Un proyecto superrápido de hacer pero muy vistoso. 


Para mi sobrina mayor confeccioné un ajuar de muñeca bebé. Todo muy rosa, porque iba a juego con un bebé rosa que le compramos. Ya tiene 9 años pero aún le gusta jugar con muñecas y eso hay que aprovecharlo porque luego crecen en seguida. Todo el ajuar está confeccionado con patrón propio, casi todo cortado directamente sobre la tela. Y consta de cambiador-pañalera, portatoallitas, babero y funda para el biberón. 






Por último, os enseño la mochila que le regalé a mi hermana. Está confeccionada con el patrón gratuito de Muchas Telas y va forrada siguiendo las instrucciones de Iokarde Costurillas y Demás. La mochila no es difícil de confeccionar pero a la hora de forrarla debes tener cuidado y paciencia para que quede perfecta por dentro. No tengo fotos del interior por las prisas en madarla pero os enseño como quedó. 




También con telas, cremalleras y accesorios de casa. Como no tenía pasadores de mochilas del tamaño adecuado, reciclé estos broches que tenía guardados de otra mochila que se rompió. El resultado me encantó y lo tengo en mi lista de pendientes para mí...lista kilométrica, por cierto. 

Bueno, pues hasta aquí las costuras para regalar. He cosido mucho para regalar este año y me siento orgullosa.  He podido coser todo esto poruqe he reducido mi costura de ropa para las niñas gracias a la idea del armario cápsula. Pero eso te lo cuento en la siguiente entrada, ¿vale?
Un besote.

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