Hola chic@s! Está visto y comprobado que cuando una prenda se te atraganta no hay manera de terminarla. Eso me ha pasado a mí con el modelito que os traigo hoy. Allá por el mes de octubre hice un pichi de lana para Irene muy cómodo y muy sencillito. De hecho lo hemos utilizado bastante. Así que se me ocurrió hacerle uno a mi sobrina Alba. Compré una tela de micropana muy simpática, lo corté , lo cosí...hasta que me dí cuenta de que la tela era demasiado fina para los rigores del invierno del norte, donde ella vive. Vamos, que iba a tener que ponerle forro sí o sí... a partir de ahí se me empezó a eternizar la labor..
Reconozco que soy muy perezosa para repetir modelos. De hecho sólo he hecho para mis hijas dos vestidos con la misma tela pero no exactamente iguales. La verdad es que las dos iguales están monísimas, pero su madre no está muy por la labor..jejej (a excepción del traje de flamenca que ese es otro cantar).
Total, que cuando iba teniendo ganas le daba un empujoncito al pichi y lo tenía ya a falta del dobladillo (lo que más odio hacer..jeje). Finalmente y después de que mi madre me echara la bronca, ella misma se ofreció a cogerle el bajo y por fin lo pudimos dar por terminado.
Las fotos, como casi siempre últimamente son malillas, pero más o menos se ve. Le he comprado un jersey morado de cuello vuelto ( de H&M) y unos leotardos a juego (color berenjena de la marca Cóndor).. ya que le hago el regalo se lo hago completo, no?
Por detrás con sus botones forrados
Me queda el consuelo de que allí en Bilbao, con la temperatura que hace, se lo va a poder aprovechar hasta finales de mayo casi.
Con este modelito ya es seguro que doy por finalizada la temporada de otoño-invierno.. y ya tengo en metne algunos modelitos primaverales. Aunque más bien son veraniego, porque aquí en Sevilla la primavera dura dos semanas y pasamos directamente al calor.
Que tengais buen jueves.
Besos





