Páginas vistas en total

jueves, 9 de mayo de 2019

¡Vámonos pa' la Feria!

Hola chic@s!
¿Sabéis esa sensación cuando observas una prenda comprada, la miras y remiras por dentro, te vienes arriba y te dices :"Bah!, eso me lo hago yo con la gorra"?
Pues así empezó la historia de mi nuevo traje de flameca. 
Vaya por delante que yo no tengo casi ni idea de patronaje, al menos de señora, pero después de mirar el último vestido de flameca que tenía (comprado) y estudiar sus interioridades me lancé a la piscina y saqué el patrón colocando la prenda directamente sobre una tela. Vamos, que el método es bastante poco ortodoxo, pero allá que fui. 
Tras una muselina que me quedó más o menos apañada y con ayuda de mi madre para ajustar el vestido en las partes en las que no me veía, me corté y cosí el vestido en unos cuantos ratos que fui arañando al reloj. 


Sabéis que coso poco para mí, pero una serie de factores se unieron para tomar la decisión final de coserme un nuevo vestido: la primera, y la que más peso tuvo, era que el vestido del año pasado me quedaba bastante apretado, así en modo morcón. La segunda era que las niñas estaban apañadas. Elena llevaría el vestido de la hermana, e Irene uno de mi prima. Con lo cual me lancé a coser sin ningún remordimiento. 


 Para esta ocasión y después de un par de vestidos con unos estampados muy llamativos, me apetecía volver al clásico vestido de lunares. La hechura, que como os he comentado es copiada de mi anterior vestido, es bastante cómoda, pues marca la figura lo justo y necesario para permitir andar cómodamente gracias a la forma evasé que adopta el final del cuerpo. 
La falda se compone de dos volantes montados sobre una falsa faldilla de nejas y cancán para dar un poco más de volumen. Los volantes está rematados con un encaje de bolillo a juego con la tela.


Elegí una tela de satén-lycra en color bugambilla-vino rosado, que es un infierno de fotografiar porque el color varia con la luz que le dé. Los lunares son de color crudo y al verdad es que el contraste me encantó. He tenido que hacer malabares porque en el rollo solo quedaban 5'40 metros, que para un traje de flamenca de señora es un cantidad bastante justita. De hecho me ha sobrado un pequeño trozo, que guardo por si en el futuro hay que hacer algúan arreglo.
La pega que sí le pongo a la tela es que se arruga con solo mirarla. Cada vez que planchaba una costura, se arrugaba por otra parte. Y después de estar sentada, parecía un higo. El poco de elastán que lleva la tela lo hace muy cómodo pero si es verdad que al levantarme después de estar mucho tiempo sentada la parte del culete da un poco de sí. Supongo y espero que al lavarlo la tela vuelva a su ser. 
Con todo, yo he ido muy feliz con mi vestido hecho por mí a pesar de que tiene algunos fallos y de que el patrón lo hice así de aquella manera. ;)


No me preguntéis qué estamos haciendo en esta foto (jejeje) pero era en la que mejor se veía el vestido por la espalda y el vuelo tan bonito que tiene el bajo y el escote de la espalda. 



Pues hasta aquí la entrada de hoy. Espero que os haya gustado. Yo he lucido mi vestido orgullosa por el Real de la Feria y con eso me quedo. Aún quedan tres días de Feria por si algun@ se anima a venir. 
Un besote.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

miércoles, 24 de abril de 2019

Vestido por sorpresa (Ileana encuentra a Tinny)

Hols chic@s! ¿Qué tal la vuelta tras la vacaciones? Espero que no haya sido demasiado dura. 
Hoy os traigo una costura con historia. 
Hace unos meses, en la últimas rebajas de Julián López me traje unos cuantos metros de algodón de patchwork con unos estampados preciosos. El precio también era ideal. Así que compra redonda. Sé que hay gente a la que no le gusta confeccionar prendas de vestir con este tipo de tejidos, pero a mí si me gusta mucho, por la variedad de estampados y por la textura que le da sobre todo a los vestidos de niñas. 
Pues bien, una de estas telas, nada más verla me habló, y me dijo que quería convertirse en un vestido como el que Daisy del blog Molemieke's le había hecho a su hija Femke. Podeis verlo aquí. El modelo era una mezcla de dos patrones: el Ileana Dress de Compagnie M y el Tinny Dress de Straightgrain Patterns. Así que como me gusto tanto decidí hacerle una versión a Elena para el Domingo de Ramos.


Sí, os habeis fijado bien. Quien luce el vestido no es Elena, es su hermana mayor Irene. Y es aquí donde viene la historia del vestido. A medida que voy confeccionando una prenda se la voy probando a mis hijas para no llevarme sorpresas. Este vestido también se lo fui probando a Elena y me iba gustando. Pero una vez que estaba completamente terminado, y que incluso había comprado zapatos y rebeca, no me gustaba nada como le quedaba. No sé cómo explicarlo, pero no le favorecía nada. Además se lo veía largo, lacio y demasiado recatado. Vamos, que tenía un aspecto totalmente monjil. Y la combinación con los zapatos y rebeca beige que en mi cabeza quedaba ideal resultó ser bastante cateta. Me dio mucho coraje pero no se lo puse para estrenar el Domingo de Ramos. Como algo no me conveza no soy capaz de ponerselo, la verdad.

Al día siguiente se me encendió la bombillita y decidí probarselo a Irene. Y ¡Bingo!, le quedaba como yo lo había imaginado. Más cortito y más ajustado al cuerpo y con la cintura más alta. En difinitiva, más favorecedor. Sí es cierto que no es tan elegante como me gusta para una ocasión especial pero es un vestido bonito y que se puede usar en muchas más ocasiones.


La parte de arriba del vestido es del Ileana Dress de Compagnie M en su versión de cuerpo y manga ranglan, al que le ha añadido un vivo de cordón en la cintura.
La falda es del patrón  Tinny de Straightgrain Patterns, en su opción de tablones y tapetas falsas de bolsillos con unos botones a juego.  El vestido de Daisy llevaba un cinturón, pero no quise hacerlo igual y por eso le puse solo el vivo.
Ambos patrones son ideales porque son básicos que permiten muchas opciones y múltiples combinaciones de mangas, faldas y cuellos y vienen en tallas hasta la 10-12.


Como veis la tela es complicada de fotografiar. Según le de la luz parece más burdeos que rosa y por eso no es sencillo combinarla. Pero creo que al menos le vamos a dar ultildad.
Así que finalmente, y aunque no era para ella, se lo va a quedar Irene al menos hasta el año que viene y veremos si cuando crezca un poco a Elena le sienta mejor.
La única pena que me ha quedado es que tengo unos zapatos beige huérfanos de vestido...Habrá que buscarle un vestido a juego, ¿no os parece?


Nos vemos pronto.
Besos.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

lunes, 15 de abril de 2019

Look de chica mayor para el Domingo de Ramos

Hola chic@s! Aquí estoy de nuevo para enseñaros las cositas que sigo cosiendo. Como ya me conocéis, sabéis que tengo rachas de desaparición del blog y otras de más actividad. Pues bien, ahora mismo estoy en una racha de desaparición y de poca costura. Al principio de agobiaba, pero ahora me lo tomo con más tranquilidad, la verdad. 
Por eso cuando pensé en los modelos del Domingo de Ramos, quise algo sencillo y vistoso que no me robase demasiadas horas y que fuera reutilizable para otros eventos que tienen mis hijas estas primavera.
Así que para la mayor me decidí por un conjunto de falda y blusa. Con diez años ya, hay determiandos vestidos, que aunque me encantan, ya no se los veo para ella. El problema estaba en la blusa, porque como os conté en esta entrada, mi hija sigue en la racha antiblusa. Sin embargo, tras un ratro de negociación entendió que ir en camiseta no era una opción para un Domingo de Ramos y no rechistó mucho más. 


El conjunto, como veis es sencillo, pero muy fino en mi opinión. La blusa está hecha con el patrón de la Isabella Ruffle Top de Townmouse Patterns, que es mi patrón de blusa favorita de todos los tiempos, y del que por desgracia ya estamos en el tope de talla. Es la talla 8 y le va perfecta, pero a poco que ensache una mijita, ya se me queda pequeña. Un pena, porque la verdad es que es un patrón ideal para hacer modificaciones. He hecho muchisimas versiones de esta blusa y todas han quedado ideales.
Para esta versión, confeccionada en batista blanca, eliminé el agujero del escote y añadí a cada lado dos trozos de encaje de bolillo  que me había hecho mi tía hace unos cuantos años. 


La falda está hecha sin patrón. He hecho este tipo de faldas muchas veces porque es sencillísma de coser y porque queda muy bonita. Es una falda básica con cinturilla delantera y elástico detrás para ajustar. Es ideal para niñas delgaditas a las que las faldas se les suelen resbalar.  Está confeccionada en tela de algodón azulona con sobrefalda de tul plumeti elástico en blanco y encaje de adorno. 
Todos los materiales, tanto blusa como falda, son de mi alijo de telas, por lo que ha sido tan solo coser y cantar. Creo que el look completo no me ha llevado más de tres horas de costura. 


Para completar el look, forré una diadema haciendo juego con la falda. Me costó más hacer el espagueti para la diadema que casi coser todo el conjunto.. Le puse un lazo al estilo que se lleva ahora. Me quedó un poco grande, pero en general creo que quedó bien. 


En definitiva, un conjunto sencillo pero ideal para niñas mayorcitas, que gracias a que hizo un día espectacular pudimos lucirlo en todo su esplendor. No hizo falta ni la rebeca que le había comprado en tono rosa maquillaje. 



Bueno, espero que hayais disfrutado del Domingo de Ramos y que lo hagais el resto de la Semana Santa. Nos vemos pronto.
Un besote

PATRÓN: blusa Isabella Ruffle Top de Townmouse Patterns. Falda, patrón propio. 
TALLAS: 1-8 años (yo hice la 8)
TELA:  Batista
DIFICULTAD: Principiante.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

lunes, 11 de marzo de 2019

Seed

Hola chic@s!

Suzanne, alma máter de Sewpony Patterns, lanza hoy un nuevo y versátil patrón denominado Seed. Este patrón forma parte de una colección de patrones sencillos y divertidos para niños que han realizado varias diseñadoras indis muy conocidas para el Project Run and Play, bajo la temática común Farmer's Market. 


El patrón Seed es, como viene siendo usual en  Sewpony, un patrón versátil que presenta las opciones de vestido, mono en sus versiones corta y larga, shorts y pantalón largo. Como ya viene siendo marca de la casa, puedes añadir volantes a las mangas o al delantero si quiere conseguir un toque más sofisticado.
Tuve la suerte de volver a formar parte de su equipo de testers y cuando le enseñé a mi hijas los modelos en seguida quiso un mono enterizo. Su primera opción fue un mono corto, pero luego pensé que era mejor que fuese largo para poder usarlo también durante la primavera con una cazadora. Hice la vesión sencilla porque otra chica iba a hacer la versión con volantes que es la que realmente me llamaba la atención...

  
Se trata de un mono ancho y suelto que se ajusta a la cintura con una goma elástica y que tiene tapeta central para colocar botones o snaps como en mi caso. Es cómodo de poner y de llevar, teniendo en cuenta que es un mono y las dificultades que se  plantean al  ir al baño.

El proceso de prueba fue bastante interesante, porque en esta ocasión todas las versiones tuvieron que ser modificadas sobre la marcha. De hecho este es el segundo mono que hice. El primero no lo llegué a terminar porque Suz tuvo que modificar el patrón  a medida que cada una de las testers iban aportando nuevas ideas y sugerencias.



La tela que escogí es un popelín fino de algodón en tonos azules con una pequeña florecita que imita al tejido vaquero. Probablemente una tela con más caída le hubiera dado un aspecto más fluido, pero como era para probar el patrón y corría prisa compré esta tela que estaba muy rebajada. 


El pantalón tiene la opción de llevar bolsillos, cosa que los niños suelen agradecer para ir guardando todas las porquerías cosas que se van encontrando por el suelo. 
Para aportar un toque de color y hacerlo más infantil, añadí snaps de varios colores, que hacen superfacil la tarea de quitarse y ponerse la prenda. 


Cosí la talla 8 tal cual para mi hija, porque en el proceso de prueba no debes mezclar tallas. Aunque estoy contenta con el resultado, creo que para una próxima vez coseré una talla menos de ancho. 
Problamente cosa la versión vestido. He visto algunos preciosos. 
Si quereis más información pasaros por la web de Sewpony donde además podréis ver un magnífico Lookbook con las fotos de todos los modelos de la colección Farmer's Market. 
Besos

PATRÓN: Seed Pattern, de Sewpony Patterns
TALLA: 12 meses-12 años (yo cosí la 8)
TELA : Popelín de algodón de Julián López
DIFICULTAD: Principiante con algo de experiencia. 


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

miércoles, 27 de febrero de 2019

Cómo entrenar a tu dragón 3

Hola chic@s! ¿Què tal?
No sé vosotros, pero en mi casa desde hace unos meses vivimos una fiebre casi enfermiza por los dragones. Mis hijas han visto las peliculas y la serie de Netflix de Cómo entrenar a tu dragón hasta la saciedad. Raro es el día que no lo pongan en la tele. Mi peque es la más aficiondad, hasta el punto en que la mayor protesta a veces. Se sabe hastas los diálogos y tiene varios dragones de Playmobil con los que juega a diario. 
Con semejante panorama, para mí Hipo, Astrid, Desdentao, Tormenta o Patapez, son ya de la familia. Aunque he de reconocer que las pelis me las he dormido varias veces. No porque sean malas, sino porque me las ponen después de comer y una es débil a esa hora..jeje
El caso es que cuando vi que Niko Niko Sew, subió a su instagram una foto de una tela inspirada en la peli y se la enseñé a mis hijas, no tuve más remedio que comprarla. 
Venía en dos texturas diferentes, pero me decanté por la tela de punto para hacerles unas sudaderas. La tela llegó enseguida y me encantó su tacto y sus colores. Reconozco que tienen telas caras y que sólo son para un capricho, pero la verdad es que no me defraudó para nada. 


Para Irene cosí una especie de camiseta gordita-sudadera fina combinando tres telas diferentes. Las telas lisas son de Julian López de estas rebajas. La azul marino es una especie de french terry suave. Los puños, el cuello y los adornos de los hombros están hecho de una tela de sudadera amarilla con dibujo de cuadritos. La combinación creo que queda bastante original, y aunque al principio me dió una sensación "pijamosa", cuando va con vaqueros y zapatillas queda bastante bien. 
El patrón es el número 38 de la Ottobre 4/2015.


Para Elena, utilicé el mismo patrón de sudadera asimética que os enseñé aquí, combinando la tela estampada con la misma tela azul marino que la hermana. No me gustaba la idea de hacer una sudadera entera de tela estampada. Demasiado friki para mí, pero la combinación creo que funciona bien. Es el patrón del modelo 22 de la Ottobre 4/2018.


 Por último, cosí una tercera sudadera para regalar a un buen amigo de mi hija Elena, Pepe, que es un superfiki de los dragones también. De hecho, los dos hicieron planes para quedar e ir al cine a ver el estreno de la tercera película juntos, sin habernos consultado nada...jejejeje y solo tienen 7 años!¡La que me espera!
Como ya se me había terminado la tela azul, escogí una tela clásica de sudadera color negra y tela de puño a juego para darle un toque más masculino. El patrón es también de la Ottobre 4/2017, modelo 30, pero sin bolsillos ni aberturas laterales.


Y así de contentos iban los amigos al estreno de la película con sus sudaderas y las máscaras de dragones que les había hecho la mamá de nuestro amigo Pepe.



Las niñas han sacado el gen friki del padre, pero la verdad es que estaban los tres la mar de simpáticos con sus atuendos de dragones. Una costura rápida y sencilla y tres niños felices. ¿Para que más?

Espero que os haya gustado. No llemos pronto.
Besos

PATRÓN: Irene:  número 38 de la Ottobre 4/2015 ; Elena: número 22 de la Ottobre 4/2018; Pepe: número 30 de la Ottobre 4/2017
TALLAS: 128-134-140 (Combinación de tallas en los tres jugando con el largo y el ancho)
TELAS: Dragones de Niko Niko Sew, french terry de Julián López y sudadera básica de tienda local
DIFICULTAD: Principiante con algo de experiencia en tejidos de punto y uso de la overlock.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

martes, 19 de febrero de 2019

Louisa Coat

Hola chic@s! ¿Cómo lleváis esta pseudoprimavera que estamos viviendo estos días? Aquí llevamos unos días bastante calurosos para la época del año en la que estamos. Y por eso hoy os traigo yo las fotos del último abrigo que he hecho..jeje
Aquí en Sevilla los abrigos se cosen/compran a finales de octubre-principios de noviembre para poder usarlo durante la temporada. Coser un abrigo en febrero es un poco kamikaze porque con casi toda seguridad se va a usar como mucho mes y medio. Enseguida llega el calor y cambiamos el abrigo por la chaqueta de entretiempo. Pero mi peque dio un estirón a mediados de temporada y sólo tenía un chaquetón para ir al cole. Por eso me decidí a coserle un abrigo nuevo. Tenía todos los materiales en casa, así que solo tuve que elegir el patrón y liarme a coser. 


Me decidí por el patrón del Louisa Coat de Compagnie M. Este abrigo lo tenía fichado desde hacía mucho tiempo. El Louisa Dress lo había cosido hasta en tres ocasiones y siempre fue un vestido que me encantó y que mis hijas llevaron bastante hasta que se les quedó pequeño.
Así que en seguida pensé en el abrigo Lousia como opción para hacerle a mi peque. Coser una abrigo lleva su trabajo. Hay que estar concentrada porque tiene muchos pasos que no puedes saltarte si quieres un buen resultado. Reconozco que ahora mismo estoy en una estapa de bastante estrés y poco tiempo para coser y que el abrigo podía hacer quedado más pulido en general. No obstante estoy contenta con resultado.


Mi color favorito para abrigos no es precisamente el rosa fucsia. Prefiero coser algo en colores más neutros para que mi hija lo pueda usar con todo. Sin embargo,tenía esta tela en casa desde el año pasado que era una pena dejar guardada. No podía esperar demasiado porque sólo tenía 140 cms y en nada con ese metraje no me va a bastar para coserle abrigos a las niñas.
La tela es un paño de algodón gordito pero muy amoroso. Es bastante abrigado, pero aun así añadí al forro una capa de polar finita (en realidad una sábada de coralina que ya no me servía). con lo cual el abrigo se puede usar cuando haga mucho frío. El forro que se ve es algodón de patchwork de mi alijo de telas. La manga va forrada de bastista rosa fucsia también de mi colección de telas.
Como os dije, todos los materiales los tenía en casa, salvo la cremallera y los velcros de color.


Sabeis que no me gustan las prendas crecederas. Me da la impresión de que parecen prendas heredadas. Pero en esta ocasión no tuve más remedio que hacerle el abrigo una talla más de la que suele llevar y añadirle unos centímetros al bajo, si quería que lo pudiera usar el año que viene. Por eso también añadí unos puño en las mangas.
Para hacer el abrigo segui las instrucciones al pie de la letra, pero he de reconocer que la parte de cómo coser el bajo no me convence. Por más que lo he planchado, no queda bien asentado. De hecho tras mirar muchas fotos en Google, la mayoría de los abrigos respingan en la parte del bajo. Si llego a hacer otro, lo coseré de manera diferente.
Tampoco me convence mucho el cierre con velcros de la tapeta frontal. Se ven bastante, como podeís comprobar. Tendré que descoser y volver a coserlas a mano.


En general me gusta el resultado, aunque es bastante mejorable. Espero que mi hija lo use mucho lo que queda de invierno (que aunque parezca que no, aunque queda un mes y casi no ha llovido nada) y que lo pueda aprovechar para la próxima temporada.
Un besote y hasta la próxima

PATRÓN: Louisa Coat de Compagnie M
TALLA: 12 meses-12 años. Yo cosí la talla 8
TELA: Paño de algodón grueso y algodón de patchwork para el forro. Coralina para enguatado interior (opcional) y batista para forrar las mangas.
DIFICULTAD: Avanzado.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

martes, 5 de febrero de 2019

Sudadera asimétrica

Hola chic@s! ¿Cómo llevais el frío? Yo soñando ya con la primavera, la verdad. Al menos para poder sacar fotos decentes de exterior. Y eso que aquí el temporal no se ha sentido en casi nada. 

Hoy os traigo otra de esas prendas de éxito en mi casa. Una sudadera a la que me hija le ha cogido cariño y que se pone cada vez que la ve disponible. He perdido de la cuenta de las veces que la he lavado desde que la confeccioné hace unas semanas. 
Se trata de una sudadera de la revista Ottobre 4/2018. Es sudadera de corte estrecho y recto, con capucha cruzada terminada en pico y con un corte en diagonal que le da un toque original. Según parece la sudadera es de niño, pero yo creo que la mayoria de los patrones de sudaderas, chándales y camisetas de la Ottobre son unisex. Y si no , como muestra un botón. 

La sudadera no tiene mayor complicación. Está cosida con la rellamadora, aunque le he pasado un  pespunte de la máquina de coser en algunas costuras a modo de refuerzo. La verdad es que nunca se me ha abierto una costura con la remalladora, pero como los niños no paran de moverse, mejor asegurar. La tela estampada va superpuesta a la tela de sudadera. No viene así en las instrucciones, pero las telas tienen diferentes grosores y me parecía que la estampada era demasiado fina para ponerla tal cual. Así que parte delantera va con doble tela.


 Lo llamativo de la prenda está en la tela. Hace casi cuatro años compre un retal precioso de tela de punto Lillestoff en la tienda que mi amiga Oiane tenía por aquel entonces en Bilbao.  La tela me enamoró, pero entre que yo por aquel entonces apenas cosía punto y mi peque tenía poco más de tres años ( y el precio tampoco era lo que se dice barato),  sólo me traje medio metro. 
Peeeeero, por unas cosas y otras se fue quedando guardada hasta que llegó un momento en que con medio metro no les podía coser nada a las niñas. Pensé dejarla para hacer un regalo para algún bebé, pero no se dió el caso. 
Sin embargo, a principios de enero encontré en Julián López un punto roma-sudadera fina en un tono azulón que le iba perfectamente a la tela que tenía en casa. En mi cabeza la combinación era perfecta, pero al llegar a casa y comprobar que realmente era así, no sabéis el subidón que me dió. 



Al principio temí que mi hija la encontrase demasiado infantil, pero lo cierto es que le encantó nada más la vió y que me ha pedido que le haga más sudaderas de este tipo. Lo cierto es que el punto se cose rápido y en una tarde puedes tener la prenda lista. Así que no tendré más remedio que ponerme a ello. 


Me vais a perdornar la mala foto  y la suciedad de los pantalones de montar, pero es la único foto que tengo de exterior y quería que viéseis lo bonito y sólidos que son los colores. A mí es una prenda que me enamora, la verdad. 
Lo dicho, a ver si templan un poco las temperaturas que ya hay ganas de primavera. 
Un besote

PATRÓN: Sudadera número 22 de la Ottobre 4/2018
TALLAS: 128-170 ( yo hice la 134 con el largo de la 140)
TELA: Punto roma azulón de Julián López y punto de camiseta Lillestoff
DIFICULTAD: Fácil para personas con experiencia en coser punto

Enlazo con el blog de Fans de Ottobre Desing
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

miércoles, 30 de enero de 2019

Tres meses de armario cápsula. Mi experiencia.

Hola chic@s! Si recordais, a principios de septiembre, escribí en este blog una serie de entradas dedicadas a la idea de crear un armario cápsula para niños. Podéis ver esas entradas aquí, aquí y aquí. 
Pues bien, pasado los tres meses de otoño, hoy vengo a contaros mi experiencia con este tipo de armarios y la conclusión que he sacado.
Primero os pongo un poco en antecedentes:
1. Cuando realicé el cambio de armarios de verano a otoño-invierno, me dí cuenta de que Elena, la pequeña, podía aprovechar muchísima ropa que ya no le servía a la mayor. Además mi hermana me pasó una bolsa enorme de ropa que mi sobrina también había dejado en buenas condiciones y que era una pena dejar guardada hasta que su hija pequeña la pudiera usar (se llevan cinco años de diferencia). Así que cuando ví la cantidad de ropa con la que me junté, decidí posponer el tema de la cápsula para su armario y aprovechar todo lo que habíamos podido reciclar. 
En cuanto a las costuras, para mi peque sólo cosí un pantalón cargo, una chaqueta de forro polar, y un vestido de punto como parte de un reto de costura al que no pude decir que no. Pero lo cierto es que no me hubiera hecho falta coserle nada de nada. De hecho ni para Navidad le cosí algo especial. Aprovechó el Laure Dress que le cosí a la hermana el año pasado.

Acumulación de pantalones, propios y heredados. Todo lo contrario a la idea de la cápsula. Eso sí, probando el doblado de ropa del método Konmary

2. En cuanto a la mayor me encontré con que había crecido bastante y no tenía mucho que aprovechar,  por lo que la situación de su armario era ideal para comenzar con el experimento de la cápsula. 
Asi que empecé comprando lo mínimo indispensable para llenar el armario, sobre todo cosas básicas como camisetas, leggings y ropa para el colegio. 
Y es aquí, precisamente, en la ropa para el cole en la que la idea de la cápsula me empezó a fallar. Al principio iba muy bien, cuando las tardes aún eran largas y el tiempo permitía lavar y secar en cualquier momento. Pero al entrar mediados de noviembre, me dí cuenta de que no daba abasto para lavar, secar y planchar (que levanten  la mano las que procastinan a la hora de planchar ^). Además mi hija iba dejando algunas prendas en casa de los abuelos que recuperaba días más tardes lavadas y planchadas por mi suegra, con lo cual había momentos en los que me faltaban cosas y me entraba el agobio de no tener qué ponerse (supongo que más psicológico que real). A eso hay que añadir que mi hija le hizo ascos a algunas cosas y que no había manera de ponerselas. 
Conclusión: me fui a comprar ropa. Eso sí, ropa para el colegio: leggings, camisetas y alguna sudadera. Chándals le confeccioné dos (aqui y aqui) y algún pantalón suelto más. Procuré comprar pocas prendas y muy funcionales (alguna ganga o capricho cayó, una no es de piedra). Y nos hemos ido apañando bien, aunque hemos superado bastante el número de prendas que me propuse en un principio. 

Mi hija ha usado mucho esta falda. Está hecha con el patrón de la Jupe Miniperle de Ivanne S. Aquí podeis ver mi primera versión.


Donde sí me ha funcionado el tema de la cápsula es en la ropa de vestir. Con un vestido de punto, una falda y un vestido arreglado, he apañado las Navidades, que es la fecha en la que más usamos la ropa arreglada. Eso ha supuesto un considerable ahorro también en medias, zapatos y rebecas, porque procuré que los zapatos fueran neutros y conjuntasen con lo que teníamos. Mi hija además empieza a tener un número considerable (va por el 35) y ya no es tan fácil encontrar cualquier forma o color sin dejarte un pastizal. La era de un zapato para cada modelo creo que ha llegado a su fin, mal que me pese. 

A modo de conclusión os diré:

 

- que la filosofía del armario cápsula me ha servido para mantener a raya el nivel, a veces excesivo y caprichoso, de la ropa que compro. También me ha permitido racionalizar la compra de zapatos y complementos.
- que he reducido mis costuras a aquellas prendas que realmente se usan y se amortizan. En este sentido, he comenzado a coser otro tipo de prendas que hasta hora no eran tan habituales en mi, como sudaderas y chándales.

- que nos ha obligado a ponernos las pilas con el tema de las lavadoras y la plancha (me parece algo positivo, porque a veces la montaña de plancha llegaba al techo).
- que como todo en la vida, los extremos no son buenos y aunque he procurado comprar con cabeza, un número fijo y tan reducido de prendas no fue suficiente para cubrir las demandas de mi hija. A un ritmo de uno o dos conjuntos al día, la ropa que calculé para el colegio y los días de diario fueron insuficientes. Supongo que si tus hijos llevan uniforme este problema se reduce bastante.
- por último, os diré que es cierto que a veces he echado de menos, y la niña también, algo más de variedad. La frase "es que siempre me pongo lo mismo" la he tenido que oir varias veces a lo largo de estas semanas.

Como veis todo tiene sus pros y sus contras. Yo me voy a quedar con lo bueno.
Un besote.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

miércoles, 23 de enero de 2019

Chándal con amor

Hola chic@s! ¿Cómo va esa cuesta de enero?
Hoy os traigo una costura que no es de mis favoritas, pero que debo reconocer que es de las que tenemos ya más que amortizadas. Se trata de un chándal, ni más ni menos. Funcional pero con un toque cuqui, que a mi hija le gusta mucho y que se pone todas las semanas uno de los días en lo que toca educación física. De hecho, este chándal lo cosí hace unos dos meses, pero desde el primer momento ha estado en constante rotación y no había tenido ni tiempo de fotografiarlo. 


Se trata de un chándal básico hecho con patrón de la Ottobre 4/2018. El pantalón es sencillo. Omití los bolsillos para no complicarme demasiado y está íntegramente cosido con la remalladora. Sólo tuve que reducir un poco el tiro porque le hacía una bolsa fea en la entrepierna. Por lo demás en menos de una hora estaba terminado. 


La sudadera es lo que más llama la atención del conjunto. Es una sudadera de manga ranglan dividida en dos, bolsillo canguro y capucha de cuello subido. También de la Ottobre 4/2018, modelo 35. La capucha es lo que más me gustó del patrón, porque tapa la zona del cuello, lo cual viene genial cuando haces ginmasia a primera hora en el patio. Aunque mi Doña Calores se queja de que le molesta y se agobia...
La capucha lleva unos ojetes que me hizo el zapatero para introducir un cordón de ajuste y va forrada con punto gris.



 En cuanto a la tela, se trata de una tela de sudadera fina que compré en una tienda local. Me llamó la astención el estampado de corazones. Aunque no se aprecia en las fotografías, los corazones tienen algo de brillo y eso es un valor añadido que mi hija siempre sabe valorar. A modo de contraste los puños y el bajo de la sudadera van en tela de puño color rosa fucsia que tenía guradada en mi colección de telas. 
Estoy contenta porque parece que poco a poco voy encontrando más telas de punto y de sudadera en mi ciudad. No es que haya una gran variedad, y a veces te tienes que conformar con los colores que hay, pero al menos ya es un avance. Lo que sí me costó encontrar fue un cordón que poner en la capucha. No hubo forma de encontrarlo en rosa fucsia, por lo que me decidí por este cordón multicolor, que creo que contribuye a darle más colorido a la prenda. 


Este es el segundo chándal que le coso este año (el otro aquí) y mi hija está encantada porque los chandales que cose mamá se le ajustan mejor y puede elegir la combinación de telas. La era del punto está entrando en nuestras vidas sin más remedio. No creo que vaya a convertirme al chandalismo pero es cierto que merece la pena coser prendas que se ponen aunque no sean las que nosotras eligiríamos. 
Espero que os haya gustado. 
Un besote. 

PATRÓN: modelos 20 (sin bolsillos) y 35 OTTOBRE 4/2018

TALLAS: 110-152 (pantalón) y 128-152 (sudadera). Yo cosí para las dos piezas la 134 de ancho con el largo de la 140 sin añadir margen de costura. 

TELAS: punto de sudadera de Arias (tienda local) y puño analado de mi alijo de telas.

DIFICULTAD: Intermedia (para quienes tengan manejo en telas de punto y remalladora)
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

martes, 15 de enero de 2019

Regalos navideños hechos a mano II

Hola chic@s! Ya estamos a mediados de enero y qué mejor fecha para zanjar ya por fín el tema de las Navidades. Yo no sé a vosotras, pero entre el previo, el durante y la resaca posterior, acabo agotada de Navidades. 
Así que sin más dilación paso a enseñaros el resto de los regalos navideños hechos a mano que he hecho este año. Casi todo lo habéis visto por Instagram, pero como siempre digo, me gusta dejar constancia en el blog para el día de mañana. 

Lo primero que cosí fue un disfraz de princesa para mi sobrina de cuatro años. Mi sobri está en la edad de las princesas, maquillaje y brillo. Y aunque tiene muchos disfraces, yo sabía que uno así especial le iba a encantar. No es de ninguna princesa en concreto. Cogí las telas apropiadas que tenía en casa y restos de otros trabajos y confeccioné este modelo, tomando como base el patrón básico del libro Building Block Dress que ya tengo más que amortizado. 


Com os digo, todos lo materiales los tenía en casa. La cinta plisada era sobrante de un traje de flamenca que se hizo mi hermana, la tela de brillo sobró de unos trajes de Elsa que les hice a las niñas (aqui) y la azul venía con un lote de telas que me habían regalado. Es un modelo fácil de confeccionar que no me llevó demasiado tiempo, aunque la tela azul deshilachaba un poco y tuve que tener mucho cuidado a la hora de sobrehilar todo. 


La foto es pésima... ya os he contado que mi hermana de fotógrafa se muere de hambre, pero os podeis hacer una idea. Le queda como un guante, lo cual es un alivio teniendo en cuenta que no he tenido a la niña para medir ni probar. La diadema y los tacones también los he tuneado yo con algo de goma eva y lazos. 

Además para mi sobrina pequeña hice un bolsito para llevar a la muñeca. La bolsa está también confeccionada con telas sobrantes de otro proyecto (aquí). La muñeca también es reciclada. Era de mi hija mayor y estaba nueva. Llevaba tiempo olvidada en un altillo y decidí darle una nueva vida. A veces nos liamos a comprar sin sentido y acumulamos cosas que no usamos. Es una pena, la verdad.


La bolsa son dos rectangulos de tela y las asas, forradas y  acolchadas con un trozo de sábana de pirineo vieja. La braga-soporte está hecho a ojo, colocando la muñeca encima. Un proyecto superrápido de hacer pero muy vistoso. 


Para mi sobrina mayor confeccioné un ajuar de muñeca bebé. Todo muy rosa, porque iba a juego con un bebé rosa que le compramos. Ya tiene 9 años pero aún le gusta jugar con muñecas y eso hay que aprovecharlo porque luego crecen en seguida. Todo el ajuar está confeccionado con patrón propio, casi todo cortado directamente sobre la tela. Y consta de cambiador-pañalera, portatoallitas, babero y funda para el biberón. 






Por último, os enseño la mochila que le regalé a mi hermana. Está confeccionada con el patrón gratuito de Muchas Telas y va forrada siguiendo las instrucciones de Iokarde Costurillas y Demás. La mochila no es difícil de confeccionar pero a la hora de forrarla debes tener cuidado y paciencia para que quede perfecta por dentro. No tengo fotos del interior por las prisas en madarla pero os enseño como quedó. 




También con telas, cremalleras y accesorios de casa. Como no tenía pasadores de mochilas del tamaño adecuado, reciclé estos broches que tenía guardados de otra mochila que se rompió. El resultado me encantó y lo tengo en mi lista de pendientes para mí...lista kilométrica, por cierto. 

Bueno, pues hasta aquí las costuras para regalar. He cosido mucho para regalar este año y me siento orgullosa.  He podido coser todo esto poruqe he reducido mi costura de ropa para las niñas gracias a la idea del armario cápsula. Pero eso te lo cuento en la siguiente entrada, ¿vale?
Un besote.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...